Guía: ¿CÓMO LEER LAS ETIQUETAS DE VINO?

En ese momento en donde te encontrás frente a frente con una góndola de vinos. ¿Cómo elegís tus vinos?

Las etiquetas sirven para orientar.

La etiqueta de un vino es su tarjeta de presentación, y como el vino es un producto con el cual no puede hacerse una prueba como con, por ejemplo, un par de botas (no podés ir abriendo botella por botella probando a ver cual te llevas a tu casa) de allí su importancia.

Las etiquetas te orientan a la hora de comprar vino. Te doy algunos consejos que te ayudarán en tu elección en la entrada: ¿Cómo elegir vino en un supermercado?

El etiquetado del vino es una práctica que se realiza desde hace mucho tiempo: la etiqueta más antigua que se conoce es de Egipto, data del año 1352 AC. Los egipcios etiquetaban sus vinos detallando la vendimia, la región de cultivo, y quién lo había elaborado.

Las etiquetas dependen de su origen.

Hay normas y leyes que regulan el etiquetado del vino. No existe una estandarización homologada para todas las etiquetas a nivel mundial. Cada zona vitivinícola tiene sus normativas de etiquetado dependiendo de las leyes del país en el que se encuentre. Pese a ello, hay elementos comunes que podés conocer y que te van a servir de guía a la hora de elegir un vino.

Hoy te voy a contar sobre estos elementos comunes, más adelante en otra entrada te contaré sobre las diferencias y particularidades que podemos encontrar en las etiquetas.

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¿Qué información contienen las etiquetas de vino?

La información que generalmente nos dan las etiquetas de todo el mundo es:

 Marca o nombre comercial:

El nombre comercial del producto tiende a estar impreso en un formato algo más grande que contrasta con el fondo.

Generalmente es el nombre por el cual se reconoce al vino, en ocasiones puede ser el nombre de la bodega, pero en la mayoría de los casos suele ser un nombre de fantasía con el cual buscan transmitir alguna característica del vino.

 Capacidad volumétrica del envase:

Comúnmente la capacidad volumétrica se encuentra expresada en mililitros, centilitros o litros. Te daré algunos ejemplos de tamaños de botellas:

  • 187,5 ml – Cuarto botella, Piccolo o Split: Una cuarta parte de una botella de tamaño estándar, aproximadamente una copa de vino.
  • 375 ml – Media botella: Mantiene la mitad del tamaño estándar de 750 ml.
  • 750 ml – Estándar: Tamaño de la botella de vino más común en hostelería y establecimientos.
  • 1,5 L – Magnum: Equivalente a dos botellas de 750 ml estándar.
  • 3 L – Doble Magnum: Equivalente a dos Magnums o cuatro botellas de 750 ml estándar.

No todo son botellas, también existe el tetra brix y el bag in box que, como su nombre en inglés lo indica, es una caja de cartón que en su interior contiene una bolsa multicapa generalmente para un contenido de tres litros pero que también puede traer cinco.

La bolsa del bag in box garantiza la conservación del vino porque, a medida que se vacía su contenido a través de una válvula vertedora, se va achicando por lo que el líquido no toma contacto con el oxígeno. Además, la bolsa está cerrada al vacío y por ello no hay riesgo de contaminación de ningún tipo.

Graduación alcohólica:

Se expresará en porcentajes por litro de la bebida. Esto quiere decir que si leemos en una etiqueta que el vino tiene 14% de alcohol quiere decir que por cada litro de vino hay 140 mililitros de etanol.

Además, el porcentaje de alcohol se asocia con el cuerpo del vino. Si el vino tiene entre 11,5º y 12º de alcohol es un vino de cuerpo liviano; si tiene entre 12º y 14º es un vino de cuerpo mediano; y si tiene más de 14º es un vino de cuerpo potente

➍ Nombre de la empresa embotelladora y/o elaboradora, número de registro, etc.

 Tipo de vino o característica cromática:

Podrás encontrar vinos tintos, rosados, blancos, generosos, de licor, dulces, secos, semisecos, entre otros.

Te voy a dar algunos ejemplos de que es lo que podés encontrar dentro de la botella según el tipo de vino que figure en la etiqueta.

Blancos jóvenes y rosados.    

Estos vinos son muy frescos, según el tipo de variedad encontrarás aromas frutales y/o florales. Tienden a tener una acidez elevada, en su mayoría son secos o semidulces. Son vinos excelentes para maridar con platos de sabores ligeros.

Vinos blancos con barrica.  

Presentan mayor complejidad porque pueden conservar aromas a frutas y/o flores que se complementan con notas de mantequilla, pan tostado, levadura, entre otros aromas que pueden poseer gracias a su paso por barrica. Tienen buena acidez y una untuosidad muy agradable. El color de estos vinos suelen ser más intensos que el de los blancos jóvenes y pueden presentar destellos dorados.

Si te interesa saber más sobre los tipos de vinos y, además, con que comidas es ideal combinarlos podés leer la entrada ¿QUÉ ES EL MARIDAJE DE VINOS?

Vinos tintos.

Los aromas que encontrarás en estos vinos depende del tipo de variedad que los componga. Los vinos jóvenes tendrán aromas frutales, florales o vegetales, por ejemplo los muy nombrados frutos rojos. Además, cuanto más jóvenes sean, tendrán mayor acidez,  astringencia y sus tonalidades se inclinaran hacia los violáceos.

Si el vino cuenta con estancia en barrica, mientras mayor tiempo de guarda haya pasado más predominarán los aromas a especias, tostados, chocolate, vainilla, entre otros. Conforme pasa el tiempo, el vino se torna más amable en boca, con taninos redondeados y sus tonalidades más rojizas.

Añada o año de la cosecha:

La añada es el año en el que se hizo la cosecha de la vid para producir ese vino. En Argentina puede mencionarse el año de elaboración, siempre que el producto provenga como mínimo, de un ochenta y cinco por ciento de la vendimia citada.

La influencia del clima se hace sentir en las copas porque este es un factor importante del terroir. Tener en cuenta porque la climatología predominante en la zona durante el año de la vendimia puede afectar enormemente a la calidad del vino tanto para bien como para mal.

Por ejemplo, los cambios de temperatura, las precipitaciones, el número de días con sol, las heladas y los vientos, influyen en la calidad de la uva durante la vendimia y finalmente en el vino.

Es muy útil tener una idea de cuales fueron los grandes años de cosecha porque puede que tengas frente a tus ojos botellas de esos grandes años por el mismo precio que otras de otras añadas que cualitativamente no van a estar al mismo nivel.

Bueno, pero si no conoces como fue el año climatológico en tal o cual zona, entonces el dato de la añada ¿Sirve para algo? Pues si, saber el año de cosecha te sirve para comprar vinos en el momento en el cual su calidad es óptima.

Las diferencias entre las añadas pueden marcar distintas calidades de las uvas de un mismo viñedo. Es por ello que podés encontrar un vino de una cosecha reciente, pero de mejor calidad, que sea más costosa que una botella vieja del mismo. Es decir que no solo es el factor de la antigüedad de la botella, sino también la calidad de la añada la que fija los precios.

Vinos de consumo rápido.

Hay vinos que fueron concebidos para ser consumidos en un plazo breve de tiempo, por eso son llamados de consumo rápido. Si vas a comprar un vino joven, fíjate que el año de cosecha para asegurarte que efectivamente es un vino joven. Puede suceder que en el super hayan sacado a la venta con posterioridad algunas cajas olvidadas en los depósitos y al ser vinos de consumo rápido, es muy probable que su calidad haya decaído (no todos los vinos mejoran con el tiempo).

Esto es importante sobretodo para la compra de vinos blancos y rosados jóvenes, porque son más ligeros y logran mantener sus cualidades durante el mismo año en el que se produjeron. Estos vinos tienen mayor calidad durante los primeros meses porque al pasar del tiempo suelen perder en gran medida sus aromas frutales, entre otras características. Es más, si en el supermercado hay vinos blancos y/o rosados refrigerados inclínate por estos en tu elección.

El caso de los espumosos.

La Añada, solo en el caso de los champagne Millesime (el resto son champagnes de mezcla de varias añadas. Es posible que en la contraetiqueta nos informen de las añadas que contiene la cuvee). Aquí también puede haber alguna controversia, ya que podemos estar ante un champagne elaborado a partir de una única añada y sin embargo no informar de ello de la etiqueta ¿Por qué? Porque para que un champagne sea calificado como Millesime y que por tanto se detalle el año en la etiqueta, además de estar elaborado solo a partir de una única añada, debe de haber tenido un periodo de crianza mínimo de 3 años y además el productor debe haber notificado en el comienzo de su elaboración que iba a producir con ese vino un Millesime. Si no cumple con alguno de estos 2 últimos condicionantes, el champagne no puede calificarse como Millesime y por tanto no se informará de la añada en la etiqueta principal.

Denominación de Varietal:

Cuando se hace referencia al varietal o a las variedades que aparecen en la etiqueta del vino se está hablando del tipo uva que se empleó para elaborar el vino, por ejemplo: Carbernet. Es habitual en las etiquetas pertenecientes a vinos del Nuevo Mundo que figure el varietal. De cada variedad de vid deriva las características organolépticas del vino. A su vez, estas características se expresan según la zona productora.

La mención en la botella de la variedad o variedades de uva utilizada no es obligatorio.

En Argentina está permitido mencionar en la etiqueta la variedad en la elaboración de un vino, siempre que, como mínimo, el 85 % del vino elaborado sea con uvas de la variedad citada. Además, se puede mencionar dos o tres variedades cuando el vino esté constituido de 85%, como mínimo, con vinos elaborados con las variedades citadas, debiendo mencionárselas en orden decreciente según la proporción en que participan.

Denominación de Origen Controlada:

Indicar de qué lugar proviene cierto vino es un concepto que se utiliza en Europa desde hace siglos. Esto se debe a que el vino depende mucho del lugar de producción para desarrollar ciertas características que hacen que un vino sea distinto de otro. Degustar un vino de cierta región te da la oportunidad de entender su terroir: el suelo y el clima que lo hizo posible, su varietal, su gente y su historia.

Tené en cuenta que las siglas D.O.C. corresponden a Denominación de Origen Controlada (o A.O.C. en francés, Appellation d’Origine Contrôlée). Las identificaciones geográficas garantizan que el producto está realizado bajo las normas que regulan dicha D.O.C., con uvas procedentes de esa zona o región, respetando los rendimientos y la forma de plantación de las vides, junto con los métodos enológicos estipulados.

La Denominación de Origen, distingue a un vino que es creado en un lugar determinado y sus productores se comprometen a mantener su alta calidad acatando a ciertas exigencias y estándares de calidad. La intención es garantizar al consumidor un nivel de calidad constante y unas características específicas que no poseería el mismo producto hecho en otra zona. Cada D.O.C. cuenta con sus organismos controladores que aseguran y avalan el cumplimiento de las normas que la reglamentan, obteniendo así un valor agregado.

Si te interesa comprar productos de calidad te recomiendo que tengas en cuenta la garantía de los productos con Denominación de Origen Controlada porque la misión del Consejo Regulador de una D.O.C. es controlar y regular la calidad del vino.

Zona geográfica:

En las etiquetas de algunos vinos podés leer la zona geográfica de donde provienen sus uvas. En Argentina, todo nombre geográfico que aparezca en algún lugar del etiquetado de los vinos sólo puede consignarse si el se ha tramitado su correspondiente reconocimiento, registro y derecho a uso, ante el I.N.V. (Instituto Nacional de Vitivinicultura).

Indicación de Procedencia.

Podés encontrar la Indicación de Procedencia (I.P.) precedida de la expresión «Indicación de Procedencia», del término «Procedencia» o de la sigla «I.P.». La Indicación de Procedencia está reservada para vino de mesa y regionales.

Indicación Geográfica.

Por otro lado, podrás leer la Indicación Geográfica (I.G.) mencionada en cualquiera de los elementos que constituyen el etiquetado. Puede estar precedida de la expresión «Indicación Geográfica», de la sigla «I.G.» o de los vocablos «Origen», «Producto Originario de …» o «Producto de …».

La IG permite el uso de su nombre en la etiqueta de vinos de calidad si la uva corresponde a viñedos emplazados en una determinada zona, pero no tiene la garantía de nivel de calidad de la Denominación de Origen Controlada.

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Vinos madurados en barricas:

Los vinos jóvenes se embotellan después de su fermentación. Son más frescos y afrutados, algunos con un ligero toque ácido. Los vinos de crianza son aquellos que pasan, luego de su fermentación, por un proceso de maduración en barrica antes de ser embotellados. Suelen tener más cuerpo, aromas propios al paso en barricas como lo son vainilla, chocolate y tostados, además son más estructurados.

Entre los vinos que han tenido tiempo de madurar  podemos encontrar los Crianza,  Reserva o Gran Reserva,  que vienen determinados por su tiempo de maduración, que varía según los Consejos Reguladores. Además, podés encontrar vinos llamados Roble o Semicrianza, que han pasado por barrica, pero sin llegar a los tiempos establecidos para ser Crianza.

Reserva.

En Argentina, la leyenda Reserva sólo puede emplearse en etiquetas que identifiquen vinos elaborados a partir de ciertas variedades de uvas específicas y que estén en condiciones para la elaboración de vinos de calidad superior. Los vinos Reserva Tintos deben tener una crianza durante un período mínimo de doce meses a partir de que se encuentren enológicamente estables, en tanto que para los Blancos y Rosados este lapso de tiempo no podrá ser inferior a los seis meses.

Gran Reserva.

Los requisitos para que en Argentina un vino pueda ser etiquetado como Gran Reserva, además de los requisitos exigidos para la materia prima en la mención Reserva, deberán tener una crianza durante un período mínimo de venticuatro meses a partir de que se encuentren enológicamente estables. En el caso de los vinos Blancos y Rosados el tiempo mínimo de crianza no podrá ser inferior a los doce meses.

Esquemas y ayudas visuales.

Espero que esta entrada te sirva de guía para conocer mejor lo que una etiqueta tiene para contarte. Deseo que puedas elegir excelentes vinos para acompañar buenos momentos.

Antes de irte, contame: ¿Cómo es la cosa para vos? ¿Leés las etiquetas?

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